martes

Saltarse el turno

Este cacho papel es para arrojar lo que llevo dentro. Arrojar es sin duda más bonito que vomitar.
Y ahora solo tengo la prolongacion memoristica de la continua embestida animal.
Y asi, no se puede trabajar. Y asi no se puede hacer un sofrito y una ensalada para el tupper del dia siguiente. Así una no se puede concentrar en mentalizarse en que mañana se mezclará en un transporte público con miles de olores diferentes. Por eso fuma, para matar la pituitaria.
Se pondria a correr despavorida entre el laberinto de caras ajenas o cercanas, correr, correr, correrse hasta perder la consciencia y caer hasta el nucleo del planeta, para despues ser arrojada al mundo en forma de volcán asesino.
Porque saltarse el turno siempre es arriesgado, porque sin emoción, la vida muere.
Quid Dixit.